Pilotaje Social -Multijugador-
Gran Turismo 5 es el primer videojuego de la franquicia en contar con un apartado multijugador propiamente dicho, y es que la vertiente on-line se ha convertido en pleno siglo XXI en el principal punto de atractivo de cualquier experiencia de velocidad que se precie. Lamentablemente es también aquí donde más se percibe que un desarrollo tan largo como el que ha sufrido el videojuego de Polyphony Digital pasa factura en muchos aspectos, y su arcaica experiencia de juego acompañado es el principal.
Gran Turismo 5 es el primer videojuego de la franquicia en contar con un apartado multijugador propiamente dicho, y es que la vertiente on-line se ha convertido en pleno siglo XXI en el principal punto de atractivo de cualquier experiencia de velocidad que se precie. Lamentablemente es también aquí donde más se percibe que un desarrollo tan largo como el que ha sufrido el videojuego de Polyphony Digital pasa factura en muchos aspectos, y su arcaica experiencia de juego acompañado es el principal.
Con IPs de corte similar que han establecido su principal fortaleza en el juego a través de internet como puede ser la de Forza Motorsport, resulta duro ver el tosco funcionamiento del multijugador de este Gran Turismo 5.
El multijugador de Gran Turismo 5 es, con total certeza, su parte más débil. Es incómodo y realmente costoso armar una partida a nuestro gusto.
Y es que el on-line del juego está caracterizado por la presencia de esas carreras para 16 usuarios simultáneos que harán las delicias del aficionado, pero que se ven lastradas por abundantes problemas que no están directamente relacionados con ellas. El menor de ellos será que nada más arrancar el juego se nos pedirá descargar un parche de 133 megas para poder usar el multijugador, actualización que demuestra muy a las claras que a pesar de los años de producción, algunos aspectos no han sido terminados con la eficacia y el nivel de acabado que cabría esperar.
A nivel de personalización de vehículos el juego posibilita editar sus características, aunque con muchas menos posibilidades que otros representantes del género.
Gran Turismo 5 tendría que haber encontrado uno de sus pilares jugables en el on-line, y lejos de ello ofrece una modalidad de pantalla dividida de lo más estándar, y un multiplayer muy discreto sin sentido alguno de la progresión, sin tablas de clasificación, sin acumulación de aspectos como la experiencia o la monetización de nuestras victorias en las carreras... En la actualidad los videojuegos de acción, velocidad, rol, etcétera buscan enormes incentivos en el juego acompañado que creen una sensación de persistencia. El juego de Polyphony Digital, lamentablemente, viene en este aspecto de la pasada generación de videoconsolas, y no ha tomado nota de ninguno de los grandes avances que ha experimentado la industria en lo que al juego acompañado se refiere. Por no tener no tiene ni un matchmaking propiamente dicho que nos permita encontrar partidas rápidamente, lo que sí tiene es una lista de servidores en los que podemos ir entrando para disputar las partidas, algo que a los más veteranos de lugar les hará recordar tiempos pasados.
¿Lo mejor de este flojo apartado multijugador? La presencia de una comunidad que está tan bien construida y pensada como no lo están el resto de facetas del componente on-line. Podemos establecer una red social con nuestros amigos que literalmente gira en torno a la experiencia Gran Turismo y que es sencillamente formidable. Puede parecer una adición puramente cosmética, seguramente lo sea, pero no podemos dejar de comentar lo interesante que es consultar los perfiles de nuestros amigos para conocer sus estadísticas al dedillo, seguir sus progresos en el juego o interactuar con ellos más directamente comentándoles nuestras impresiones en los tablones así como regalándoles vehículos o diferentes ítems.
En lo estético hay poco que criticar de Gran Turismo 5. Algunas apreciaciones y características son matizables, pero el conjunto es sencillamente maravilloso.
A nivel visual el videojuego es sencillamente maravilloso, con una estética que roza el foto realismo en la práctica totalidad de vehículos que emplearemos y de pistas que recorreremos. Especialmente formidables resultan, como siempre en este tipo de lanzamientos, las modalidades de repetición, que nos permiten buscar el mejor ángulo para visualizar nuestras trazadas, y deleitarnos con infinidad de detalles a los que posiblemente no pudimos prestar atención durante la carrera por la velocidad a la que se sucede todo lo que se visualiza en pantalla.
Lamentablemente no todos los aspectos visuales están a la misma altura, pero los que fallan son primordialmente tecnológicos, y pese a que sí hay algunas fuertes irregularidades estéticas no son suficientes como para robarle ese 10 que merecidamente debe atesorar el apartado gráfico y artístico del juego. No todos los interiores de coches están tratados con idéntico rigor, y algunos de los escenarios parecen algo reciclados en contraposición a algunos salpicaderos retratados escandalosamente bien, y de algunos circuitos que son impresionantes representaciones virtuales de sus homónimos reales.
Algunos aspectos como una tasa de imágenes por segundo algo oscilante o unos dientes de sierra abrumadores no deben distraernos tampoco del formidable acabado con el que cuentan la mayoría de los vehículos y escenarios. Ver una carrera con todos esos bólidos tan detallados enmarcados en cuidadísimos escenarios y bañados por efectos climatológicos como una cuidada luz o la lluvia, por citar dos ejemplos, ciertamente no tiene precio.
En otro orden de cosas uno de los grandes atractivos visuales de Gran Turismo 5 era desde el comienzo la implementación de un motor de colisiones muy sofisticado y del registro de los daños sobre la carrocería de nuestros vehículos. Lamentablemente, y con el juego ya en las manos, podemos definir la adición casi como insignificante. En las colisiones más brutales apenas registraremos algunas leves rozaduras en la parte que impacte de nuestro coche o meros desprendimientos, algo realmente irritante teniendo en cuenta que con semejante velocidad el coche debería parecer un acordeón. El problema es que todo el atractivo jugable del título reside en su sentido de la inmersión al volante, y los daños cosméticos tan escasos y la total ausencia de daños mecánicos suponen aspectos que destruyen severamente esta sensación.
En otro orden de cosas uno de los grandes atractivos visuales de Gran Turismo 5 era desde el comienzo la implementación de un motor de colisiones muy sofisticado y del registro de los daños sobre la carrocería de nuestros vehículos. Lamentablemente, y con el juego ya en las manos, podemos definir la adición casi como insignificante. En las colisiones más brutales apenas registraremos algunas leves rozaduras en la parte que impacte de nuestro coche o meros desprendimientos, algo realmente irritante teniendo en cuenta que con semejante velocidad el coche debería parecer un acordeón. El problema es que todo el atractivo jugable del título reside en su sentido de la inmersión al volante, y los daños cosméticos tan escasos y la total ausencia de daños mecánicos suponen aspectos que destruyen severamente esta sensación.
En lo tecnológico cabe mencionar que el juego oferta la posibilidad de ser instalado para agilizar los tiempos de carga. El proceso de copia de datos a nuestro disco duro supondrá 8 GB de espacio libre, así como un proceso que nos llevará algo más de media hora completar. Con él hemos notado un cierto recorte en los mencionados tiempos de espera, aunque de igual modo el programa puede ser agotador dada la cantidad y longitud de las interrupciones que sufriremos para casi cualquier acción que queramos realizar entre una y otra carrera.
También a nivel de incorporaciones técnicas hay que destacar un par de características de importancia. En primer lugar el videojuego trae consigo soporte 3D, lo que nos permitirá disfrutar de un enorme realismo si disponemos de algún televisor que incorpore este tipo de tecnología. Por si fuera poco el sistema de la cámara de PlayStation Eye también permitirá un reconocimiento facial del jugador que será de enorme utilidad para ampliar nuestro campo de visión moviendo la cabeza a izquierda o derecha. Con ello podemos tener fácil acceso a, por ejemplo, la visualización de los retrovisores o a los rivales que intentan superarnos por los costados.
Por lo que respecta al audio, el videojuego ofrece aquí la obscena atención por el detalle y la sobreabundancia de características y alternativas que traen consigo el resto de facetas del juego. La banda sonora es formidable con decenas y decenas de canciones organizadas hábilmente en torno a diferentes facetas del juego, como puede ser por su adecuación a las carreras, a los menús o a la visualización de diapositivas o repeticiones. Así pues aquí encontramos temas de score, predominantemente en los interfaces y con el fuerte estilo jazz que ha caracterizado a las series, y también otros licenciados fundamentalmente para el resto de facetas del programa con temas de bandas tan diferentes entre sí como Chemical Brothers, Yeah Yeah Yeahs o The Scorpions.
Los efectos de audio son tan atronadores y veraces como cabía esperar de un juego de Polyphony Digital, que saca partido de la calidad de sistemas Dolby Digital y DTS con cierta habilidad. La única y principal pega que debemos poner en este sentido es que algunos de los motores no suenan en absoluto veraces, y que el audio de las colisiones no es todo lo realista que debiera, son problemas menores pero que los adoradores del motor, a los que va orientado el título, encontrarán casi obscenos teniendo en cuenta el nivel de detalle del programa en el resto de sus características. El juego, por último, llega a nuestro país completamente traducido al español.
La gran clave de Gran Turismo 5 es su cuidada conducción. Todo al volante transmite la sensación que debería, con un cuidadoso estudio de los diferentes vehículos.
Es bueno, pero no es tan bueno como se esperaba. Esa es la principal conclusión que puede extraerse de Gran Turismo 5, un videojuego al que pasan factura principalmente dos aspectos: El primero es el de su larguísimo tiempo de producción que ha lastrado a muchos de sus aspectos jugables, y un segundo que no afecta a su análisis por parte de 3DJuegos pero que será devastador para los más aficionados a las series, la comparación de ésta con las entregas precedentes de la saga.
El problema es que lo que era avasallador y maravilloso en 1998, cuando se lanzó la primera entrega de la franquicia, no puede continuar siéndolo doce años después, y es que el mero refinamiento de la fórmula que ofrece este Gran Turismo 5 no parece suficiente justificación para el trabajo que se ha venido haciendo desde entonces. La jugabilidad, las rutinas de IA y el control que muestra el videojuego de PlayStation 3 no progresan demasiado con respecto al que vimos en la primer PlayStation hace más de una década, y eso va a ser difícil de digerir para los aficionados a un videojuego por el que han esperado tanto tiempo y al que ha rodeado tanta expectación.
Así pues el producto que nos ocupa es un título de sensaciones, con crestas de la ola fantásticas y con momentos de tedio importantes. Puede parecer increíble esta afirmación en un título con semejante período de desarrollo, pero falta trabajo tras la producción del juego de Yamauchi y compañía. Por cada momento inolvidable que nos depara hay también otro cargado de frustración y, entre medio, un sin fin de menús a través de los que cuesta mucho desplazarse y que están todos salpicados de tiempos de carga excesivamente largos.
Algunos de los circuitos son reales y otros inventados, lo que tienen en común es una pasión por el detalle que lleva el sello de Polyphony Digital.
Es este punto, unido al de una campaña individual aceptable pero no demasiado inspirada por su abrumadora falta de vida y a un flojísimo multijugador, lo que impiden a Gran Turismo 5 trascender. El nuevo juego de Kazunori Yamauchi y compañía es francamente interesante y muy recomendable para los amantes de la velocidad en PlayStation 3, lamentablemente las expectativas que sobre él había puestas eran las de ser un videojuego memorable, sobresaliente y que sentara las bases de lo que será el género de la conducción en la nueva generación. Tristemente para ver si la IP de Sony es capaz de lograr todo eso habrá que esperar a la ya anunciada sexta entrega de las series.
Valoración de Gran Turismo 5 Gran Turismo 5 es un muy buen videojuego de velocidad, pero carente de un problema que le impide elevarse a los altares del género: La falta de chispa y vida. El comportamiento de los vehículos en carretera es, si exceptuamos sus físicas en colisiones, impecable; sin embargo todo lo tocante a modalidades de juego (off-line y especialmente on-line) denota una importante falta de inspiración. Elementos como su cuidado apartado gráfico y el enorme número de vehículos que oferta lo hacen muy recomendable para coleccionistas, pero si todos los aspectos hubieran estado a la altura de su cuidada base de datos y su realista conducción estaríamos hablando de un total imprescindible para cualquier tipo de usuario.
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